Con el presente documento, nos deja una reflexión que antes de juzgar, condenar a una persona debemos investigar, analizar el porque de su comportamiento, debido a que se desconoce lo que piensa, siente y que lo conlleva a cometer delitos que no sólo afecta a las víctimas, sino, también a su integridad como persona.
Por otra parte mediante la lectura nos a conocer que hay variedad de asesinatos que lleva a la constancia que no se tenía algo tan claro en ese tiempo con referente a las personas que cometían delitos, debido a la toma de decisión en condenarlas a prisión o tan sólo considerarlas como un loco demente , porque entre más grave era el crimen, menos convenía plantear la cuestión de la locura. Cabe destacar que en algunos países el trastorno mental y la ilegalidad eran considerados delitos menores, cosas pequeñas que no tenían mucha importancia pero se trataba de combatir en ciertos países, aunque no en todos.
Es un tema algo difuso, ya que desató un desorden en la sociedad por donde la psiquiatría ha podido fomentar con fuerza la justicia penal, enfrentándose a casos fuertemente criminales tanto violentos, sangrientos y cosas extrañas que la larga no se encontraba algo certero.
Mediante todo el proceso judicial trataban de llegar a la conclusión, de conocer con más profundidad y claridad el comportamiento del individuo, debido a que haya tenido alguna mala experiencia a lo largo de su vida y es lo que incentiva al individuo a quererlo hacer por el simple hecho sentirse bien. Por otra parte las personas se encargaban de juzgar y condenarlo como loco demente, psicópata por lo que se decía, más no por esclarecer e informarse bien de lo que realmente pasa y a que se deben sus actos criminalísticos.